Cuando una mujer se embaraza, su cuerpo se prepara para albergar a un bebé. Uno de los cambios está relacionado con el aspecto del abdomen, ya que la piel se estira y los músculos pueden separarse para que el útero crezca. El resultado es un vientre con exceso de piel, zonas de flacidez y un aumento de volumen en la parte superior del abdomen.

La última característica que se observa es la llamada diásasis abdominal, cuya causa es la distancia de los músculos abdominales (llamada recto). Esta alteración en la pared del abdomen también puede ocurrir en personas obesas, debido al exceso de tejido en la región. Algunos casos, generalmente leves, se corrigen con fisioterapia y ejercicios específicos para cerrar los músculos.

Sin embargo, cuando la separación es mayor, el problema sólo se puede revertir con cirugía. En estos casos, la diástasis abdominal se trata con la abdominoplastia, un tipo de cirugía plástica. A continuación, presentaremos qué es la abdominoplastia y cómo se realiza, para quién está indicada, cuáles son las precauciones importantes para este procedimiento y otra información relevante.

¿Qué es la diástasis abdominal?

La palabra diástais es de origen griego (diastasis) y significa separación, por lo tanto la diástais abdominal se caracteriza por la distancia de los músculos del abdomen. En este caso, la parte afectada es la musculatura del recto abdominal, formada por dos músculos paralelos y dividida por una franja de tejido conectivo.

Es el músculo que sobresale, formando los brotes del abdomen en personas con bajo porcentaje de grasa. Además, su función implica la compresión del vientre y ayuda de manera importante en la postura, así como en la respiración forzada.

La enfermedad diastásica a menudo ocurre durante el embarazo, debido al crecimiento del útero para albergar al bebé. Sin embargo, esta condición también es común en personas obesas o en aquellas que han aumentado de peso rápidamente.

Finalmente, el cambio puede aparecer en individuos con trastornos en la producción de colágeno, a medida que los músculos se debilitan, y también en personas con enfermedades crónicas como la diabetes y patologías pulmonares.

¿Cómo identificar el problema?

Cuando está presente, la diástasis hace que el abdomen se abulte, un problema que a menudo se denomina «estómago alto». El contorno del cuerpo está comprometido y el vientre puede volverse «cuadrado» debido a la pérdida de la cintura.

Cuando el individuo hace algún esfuerzo físico, como toser o aumentar de peso, también es posible notar protuberancias en los músculos del recto abdominal. Esto se acompaña de dolores en las piernas, los glúteos y la espalda, ya que los músculos de estas regiones se sobrecargan para suplir la debilidad de los músculos abdominales.

Sin embargo, a pesar de los signos indicativos, sólo un profesional de la salud puede diagnosticar el problema y definir el mejor enfoque para tratarlo. Por lo tanto, cuando hay sospecha, es fundamental buscar un cirujano plástico que actúe en la corrección de la diástasis abdominal.

¿Cómo se realiza el tratamiento?

En los casos leves, en los que la abertura es pequeña, puede ser factible un enfoque más conservador. Es posible intentar cerrar la diástasis con dieta, ejercicios específicos para el abdomen y el uso de un cinturón compresor. Sin embargo, cuando la condición es severa o el tratamiento anterior falla, la mejor opción es la cirugía – llamada abdominoplastia.

¿Qué es la abdominoplastia para la corrección de la diastasis abdominal?

La abdominoplastia es una cirugía plástica y de carácter estético. Esto se debe a que su objetivo es eliminar el exceso de piel y grasa del abdomen, lo que mejora el contorno corporal y, en consecuencia, la autoestima del paciente. Sin embargo, la intervención quirúrgica también puede tener un carácter funcional, ya que es posible cerrar los músculos rectos en caso de diástasis.

Para ello, el paciente debe buscar un médico especializado en cirugía plástica. Examinará a la persona y pedirá pruebas de imagen para confirmar su sospecha. Si se diagnostica la diastasis severa, la abdominoplastia será una gran manera de cerrar los músculos de la pared abdominal y eliminar el exceso de piel y la flacidez que suele verificarse después del nacimiento.

Para ello, el paciente hace algunos exámenes preoperatorios y se prepara para la cirugía. En la habitación, se la anestesiará (por lo general con anestesia general o epidural). Después de esto, el cirujano realiza un corte transversal en la región del abdomen inferior para desprender la piel del área cercana a las costillas. De esta manera, la cicatriz estará en un lugar similar al de la cesárea.

Luego, el médico localiza la región donde se produjo la diástasis y promueve su cierre, atando o suturando los músculos abdominales. Así, la musculatura del recto abdominal volverá a su integridad.

Si el paciente lo desea, el cirujano plástico también eliminará el exceso de piel, grasa y flacidez, así como las estrías y la celulitis de la región. El objetivo es remodelar todo el abdomen, dando a la persona una silueta más armoniosa y fuerte.

¿Existen contraindicaciones para este procedimiento?

La abdominoplastia para la corrección de la diástasis abdominal está contraindicada para las mujeres que desean volver a quedar embarazadas, porque es natural que la separación de los músculos abdominales se produzca debido al crecimiento del útero. Situaciones especiales, como las personas que sufren de trastornos de la coagulación o del colágeno, deben ser evaluadas por separado por el cirujano plástico.

¿Cuáles son los cuidados postoperatorios?

El postoperatorio requiere varios cuidados (que serán recomendados por el médico). Es esencial seguirlos al pie de la letra y no depender de los consejos de otros, después de todo, la recuperación es esencial para el buen resultado estético y funcional de la cirugía.

El uso del cinturón abdominal debe ser inmediato después del procedimiento y generalmente se mantiene durante aproximadamente un mes. Las sesiones de drenaje linfático también pueden ser recomendadas para reducir la acumulación de líquidos que ocurre después de la cirugía.

Se debe evitar el esfuerzo físico durante al menos 40 días, así como la exposición al sol. De esta manera, el paciente debe guardar un descanso relativo, evitando conducir, subir o bajar escaleras y levantar peso, por ejemplo.

Podemos concluir que la abdominoplastia, además de una cirugía funcional, es un procedimiento estético. Es una gran alternativa para reducir las molestias causadas por la diástasis abdominal, aumentando la autoestima y la calidad de vida.